Las 4 sociedades más comunes para constituir una empresa

Empresa Individual de Responsabilidad Limitada (EIRL)

Este tipo de sociedades permite que una persona inicie un negocio por su cuenta, sin la necesidad de socios. También crea una persona jurídica distinta, que permite no arriesgar el patrimonio personal, ya que el dueño sólo responde por el capital aportado a la empresa.

Las EIRL están pensadas para emprendimientos individuales, por eso se recomienda optar por esta opción si no se tiene contemplado incluir socios en el futuro.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (LTDA)

La gran ventaja de las sociedades LTDA es que una vez constituida, los socios sólo deberán responder hasta por el monto del capital aportado. Es decir, si Diego aportó 3 millones de pesos a la sociedad, entonces deberá responder solamente por ese monto. Esta es una gran ventaja, ya que protege el capital propio en caso de que el emprendimiento no tenga el resultado esperado.

La cantidad de socios necesaria para constituirla es baja, solo se necesitan 2 personas y permite un máximo de 50 socios.

Las LTDA son recomendables para negocios con pocos socios, porque todos pueden administrarla y las decisiones se deben tomar de forma unánime. De todas formas, los socios pueden elegir a una persona que administre (dentro de los mismos socios o un tercero). En este tipo de sociedad, todos los integrantes tienen el mismo poder, y todas las decisiones importantes requieren un consenso absoluto. Por ejemplo, si un socio, dueño del 80% de la propiedad quiere ampliar el capital, deberá contar con la aprobación del 20% restante. En las LTDA el concepto de “mayoría de votos gana” no aplica.

Sociedad Anónima (S.A.)

Las S.A. se caracterizan porque la participación en su capital está representada en acciones que adquieren personas llamadas “accionistas”, para desarrollar un negocio o actividad específica. En las S.A., el accionista, solo responde por el monto que invirtió en la compra de acciones. La principal diferencia con los dos tipos de sociedades anteriores, es que las S.A. son administradas por un directorio de mínimo 3 miembros, quienes deben elegir un presidente de directorio y un gerente.

Otra gran diferencia con las sociedades limitadas, es que las decisiones se toman de acuerdo a la mayoría, a través de la votación de todos los socios. Lo que es aconsejable en caso de que el negocio tenga muchos socios con ideas diferentes.

Sociedad por Acciones (S.p.A.)

Las S.p.A. son un tipo de sociedad que tiene casi todas las ventajas de las demás sociedades, siendo el tipo de sociedad más flexible. Es una mezcla perfecta entre una LTDA y una S.A., debido a que cuenta con la facilidad para administrar de las LTDA y la libertad del capital dividido de la S.A. Entre sus principales características se encuentran:

Puede ser creada incluso por una persona y no es necesario tener directorio, aunque si así se desea, se puede hacer. Además el capital puede ser incrementado emitiendo más acciones, mediante un pacto de accionistas.

En resumen, una S.p.A. permite una mayor simpleza en su administración y en los derechos y obligaciones relacionados con la tenencia de sus acciones, lo que permite que sea adaptable a las necesidades de cada negocio.

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